Me alcanza con que lo sepas, fue lo último que dijiste.
En realidad, no tenia sueño, pensaba en algo fuerte…fuerte y recurrente...oía gritos…oía voces…voces apagadas, lamentos desgarrados.
Quise dormir, pero…mi habitación me resultaba extraña, desconocida…
Quise dormir, pero…mi habitación me resultaba extraña, desconocida…
Apenas entre a ella, apenas estuve allí, con mis cosas…apenas apoye mi cabeza en la almohada…el frio y la confusión me invadieron, y decidí salir al patio.
La luna se escondía sin éxito tras la nubes rojas que teñían el cielo...
en medio de ese trágico espacio, solo una estrella infinita titilaba moribunda…
en medio de ese trágico espacio, solo una estrella infinita titilaba moribunda…
Al verla, al contemplarla…allí sola y serena en su mar...sentí valor y apreté un puño.
Me abrigue mejor, y salí a la calle, y me acerque al rio, y no me pareció extraño lo que vi.
No había agua en el lecho…estaba seco…totalmente seco…apenas un barro donde los perros de la cuadra corrían jugando a morderse, se revolcaban, y se separaban, hacían una larga carrera circular, y volvían a enfrentarse, y se mezclaban y hundían en el humus y jugaban con los peces muertos por la sequia y todos eran la misma mancha negra… no notaron mi presencia Y los aplaudí desde la costa, y me reí de ellos..
Hasta que, en un cierto momento, no recuerdo bien cual, ni que lo precedió, empecé a sentirme muy mal, muy triste, y mi cabeza miro al suelo y puse mis manos en los bolsillos de mi campera…y comencé a marcharme.
Hasta que, en un cierto momento, no recuerdo bien cual, ni que lo precedió, empecé a sentirme muy mal, muy triste, y mi cabeza miro al suelo y puse mis manos en los bolsillos de mi campera…y comencé a marcharme.
Enfile hacia la esquina, y doble a la izquierda…camine unos minutos a paso lento, observando los contornos informes de los arboles contra el cielo, sintiéndome una sombra caminante de silencioso paso…cuando de pronto las voces regresaron, los doloridos gritos de pena volvían a oírse y venían de una casa que divisaba a lo lejos.
Me acerque más…y vi un gran tumulto de gente pugnaba por entrar, se abalanzaban a los gritos a la entrada, se empujaban, se pisaban y peleaban, todo era oscuridad y llanto…en los rostros de la gente había incertidumbre y pesar, muchos cargaban bidones grandes de igual color y apariencia…todos vacios, esperando ser cargados…otros salían de aquella casa custodiados por hombres de apariencia muy dura y armados de grandes escopetas...no pude entender que sucedía...pero entendí que todos reclamaban por agua.
Me mantuve alejado, viendo ese griterío, esa locura...
Al verme allí parado, salieron a mi encuentro dos personas…personas que conocía pero que no recordaba…vestían igual.
Me dijeron…somos de La Transición...ya estamos por salir.
Yo…yo...no sé qué decir…yo estaba en mi casa…todo sucedió muy de repente…me siento muy mal…perdón.
Me miraron unos segundos…extrañados, como inseguros de que hacer, y se fueron a discutir a un lado…al volver, unos de ellos, el más alto me dijo…
No te preocupes, sube al bus.
Asentí con mi cabeza, mientras me tomaban de una mano, y me llevaban con un grupo.
Al intentar subir, un armado gigante oscuro parado en la escalera me apoyo su incisiva mirada tan fijamente…tan fijamente que vi fulgurar en sus ojos el mismísimo infierno...
Al intentar subir, un armado gigante oscuro parado en la escalera me apoyo su incisiva mirada tan fijamente…tan fijamente que vi fulgurar en sus ojos el mismísimo infierno...
Al ver la escena...un hombre que fumaba un puro se acerco y me coloco un brazalete que brillo en mi mano.
Sube…dijo
No hay comentarios:
Publicar un comentario